El Espanyol firma su continuidad en Primera y sueña con Europa en la última jornada

El Espanyol logra la permanencia matemática en LaLiga con 45 puntos tras ganar en El Sadar. Un alivio enorme para el club catalán tras una segunda vuelta de pesadilla.

Misión cumplida para los blanquiazules

Hubo momentos en los que parecía que el Espanyol tendría que sufrir hasta el último segundo de la última jornada. La segunda vuelta de la temporada fue una montaña rusa sin red de seguridad: rachas sin victorias, presión creciente y una afición que, a pesar de todo, nunca dejó de creer en su equipo. Este domingo, en Pamplona, el equipo catalán pudo por fin soltar el peso que llevaba semanas cargando.

Con la victoria en El Sadar, los blanquiazules alcanzaron los 45 puntos, una cifra que certifica su permanencia en Primera División para la temporada 2026-27. No es el cierre de temporada que nadie imaginaba después de una primera vuelta histórica, pero en el fútbol, quedarse arriba siempre tiene valor.

De los 33 puntos en la primera vuelta al sufrimiento final

El Espanyol había sido el gran protagonista de los primeros meses de la temporada. Una primera vuelta sólida, con 33 puntos y la sensación de que el equipo había aterrizado con solidez en la élite, generó esperanzas y confianza en el entorno perico. Pero algo cambió al cruzar el ecuador. El rendimiento bajó en picado, los resultados dejaron de acompañar y la zona de descenso empezó a acechar desde demasiado cerca.

La crisis fue real. Semanas sin ganar, una dinámica negativa difícil de explicar desde lo futbolístico y la presión psicológica de quien sabe que puede perder lo que tanto le costó conseguir.

El punto de inflexión y la reacción a tiempo

La victoria ante el Athletic Club días antes fue el punto de inflexión que liberó al equipo mentalmente. A partir de ahí, el bloque recobró la solidez necesaria para afrontar el envite de Pamplona con garantías. El resultado en El Sadar fue la consecuencia natural de ese regreso a las buenas sensaciones.

Con esa victoria, el Espanyol alcanzó los 45 puntos y aseguró matemáticamente su continuidad en la máxima categoría. Más aún: dependiendo de los resultados de la jornada 38, el club podría incluso optar a plaza europea, algo que pocas semanas atrás parecía completamente descartado.

Un vestuario que aguantó unido

Detrás del resultado hay un grupo humano que no se rompió cuando todo apuntaba en esa dirección. La unión del vestuario fue el principal argumento para sobreponerse a una racha tan negativa, con jugadores que se dejaron la piel para que el Espanyol siguiera en Primera División.

La permanencia no se celebra como un título, pero para este grupo tiene el sabor de algo muy importante. El objetivo estaba claro desde el primer día, y aunque el camino fue tortuoso, al final se cumplió.

¿Y ahora qué?

Con la permanencia garantizada, el Espanyol puede encarar la última jornada con una presión diferente: la de competir sin miedo, con la posibilidad de terminar la temporada de la mejor manera posible. El Valencia y el Sevilla también sellaron su continuidad en LaLiga esta jornada, mientras que Levante, Osasuna y Elche aún tienen que resolver su situación en la última fecha.

El fútbol sigue, y para el Espanyol, el próximo curso empieza ya.